caostalgia:
Que mi mano derecha nunca se entere lo que hace la mano izquierda.
Con la derecha, señalo los momentos felices en los que podía esperar que el tiempo pasara por mí, sin tenerlo presente. Aquellos días en los que la esperanza me cogía de la mano por las madrugadas, cuando el futuro se asomaba a darme lata. Ahí llevo guardadas las nubes con forma de dinosaurio que me obsesionaba buscar en el cielo.
Con la izquierda, apunto los errores, la desilusiones, los desfalcos; el saqueo y la pérdida de emoción. En ella, tengo sujetas las tijeras abiertas para que no se me olvide nunca que el dolor es parte de la vida y que si uno se acostumbra a él, lo absorbe todo.
El equilibrio lo encuentro al dominar el abrir y cerrar a mi antojo, cada una de ellas.
Amor, es sencillo: No todos los días soy buena, pero tampoco mala.
-Cinthyacabalga
(via melancolirio)